1. Pese al ataque Unión de Parejas Jox, la Confederación de Parejas Independientes está cerca d econseguir un nuevo líder
Los cuatro partieron en busca d enuesvas aventuras, acompañados de los dos androides
Los temores de Groik 2 D 2 y kini 3 darko se confirman, ¿qué harán Luke Santioscuro y Obi wan Ben Jorge?
Voy al servicio, tengo la resaca habitual. Mi casa está vacía. Esta mañana he madrugado, antes de las 17:00 me he despertado.
Voy al vater, cago, ensayo el número del filete para la boda de un amigo, cago, va a quedar genial, me pedirán que lo haga en futuras bodas.
Vomito, miro a mí alrededor, no hay nadie. Todos se marcharon, apenas recuerdo la noche. Estoy sólo.
Recuerdo a mi hermana, y los días felices del Instituto cuando vendía sus fotos desnuda a un generoso precio.
Recuerdo a mi padre, nunca me dio un abrazo, nunca me aconsejó algo para la resaca, como tomarme otra cerveza o beber bastante líquido antes de acostarme. Nunca me dijo ¿cómo estás?
Recuerdo como me cerraba la puerta de casa por la noche para que no entrara y durmiera en la calle, recuerdo como años después me dijo un vecino que varias noches me había confundido de piso al intentar entrar en casa.
Vuelvo al baño, veo que no soy yo, soy más viejo, triste… feo.
Añoro los tiempos en que la amistad no era un plato de paella.
Añoro aprovecharme de mis amigos.
Añoro tener algo que enseñar.
Toco mi zambomba como me enseñó mi maestro Zurrax. Nunca me metió mi padre al conservatorio.
Ansío dormir sin resaca.
Ansío ¿ya os metéis?
Ansío todo lo que tuve y gracias a mi he perdido. Y nunca recuperaré.
Ansío emborracharme sin que me cueste dinero, ansío que me lo paguen otros.
Ansío que hoy no sea hoy, y mañana sea ayer .
Pero una vuelve a dictar por fin mi inexistente imaginación, y corro hacia el espejo.
Miro fijamente, pero..... ....... ........!!!! :
ZARRAPASTROSO IVÁN
Basado en una actual jodida realidad parquense.
Aunque mi primo Chema seguía dejando mucho que desear como ser humano hacía algún tiempo que yo no lo avergonzaba delante de las mujeres. Supongo que mis 28 años y el hecho de manejar una HEILDERBERG GTO habían aplacado mi carácter, o puede que sencillamente mi primo llevara unos cuantos meses evitándome. El caso es que cuando por fin cogió el teléfono noté en su voz cierto tonillo hipócrita.
- Primo, la barbacoa de Sosomán es a las siete sin falta. - dije.
- No sé qué voy a estar haciendo a tamañas horas, - respondió para mi indignación - hoy tengo una cita a ciegas con una mujer, pero si me deja tirado acudiré con mis mejores galas.
- ¿Por delante de tu primo antepones a una mujerzuela? ¡Está claro que he fracasado en inculcarte mis ideales!
- ¡Ni se te ocurra hablar así de la mujer de mi vida, ni mucho menos te atrevas a ensalzarme la voz!
- ¡Así lo espero ya que has dejado de ser mi primo en estos preciosos momentos! ¡Ya rogarás a papá primito por unas enseñanzas sobre las mujeres, mas quien deshonra a su propio primo no merece una chica digna de ser presentada ante sus colegas!
Y dicho esto colgué al gran payaso de mi exprimo, guardándome de escuchar su llanto arrepentido. Mis lágrimas, por el contrario, eran fruto de un mosquito recién metido en un ojo.
Otras lacras son imputables a mi buen amigo Sosomán, pero he de conceder que durante sus barbacoas un colega eternamente contará con una plácida copa entre sus dátiles. Allí estaban todos mis colegas de la vida real, Loren, Gualda, Fluchos y otros, aunque faltaban los más importantes, por qué engañarnos, pero incluso en sus defectos eran mejores que el grandísimo fantoche, anteriormente más conocido como mi primo. Poco tardamos en emprenderla con él a insultos, ya que no estaba. Su sobrenombre de Gallitos dio pie a numerosas historietas vejatorias que improvisábamos para consternación de aquellos que se sabían los siguientes en nuestra lista de humillados, pues tanto Diegorda como Monomierda comprendían que el Consorcio de Colegas no podía ofrecer amparo a unos bufones de tan bajo rango como ellos.
- ¡Silencio!, - exclamé al cabo de ciertas copas - quisiera pronunciar unas bonitas palabras para que sean escuchadas con mucha atención por damas, colegas y pordioseros ajenos al grupo. Todos conocéis mi semblante como alcaide del Consorcio de Colegas, soy un hombre justo. Lo que muchos ignoráis es mi faceta como diseñador gráfico a cargo de una máquina HEILDERBERG GTO.
- ¡Miente! – increpó una voz embustera – Las HEILDERBERG son máquinas de impresión, no de diseño. Él no ha puesto la diestra sobre ninguna excepto para pasarle un paño al polvo a primera hora de la mañana.
Toda la audiencia giró en redondo para descubrir al demagogo exprimo regresado de las tinieblas. Por lo henchido de su plumón y la mirada gallinácea se diría que me retaba.
- Dínoslo primo, - prosiguió el infame - dinos que eres un malvado que no reconoce el amor ni la amistad, y que sobre las balaustradas de esta mansión puedo jurar que jamás se cumplieron tus sueños de la infancia.
- Maldito, - respondí impasible- ya te advertí que te dieras de alta en autónomos para así hacer visitas a domicilio y tener ocasión de catar alguna que otra ama de casa. Pero optaste por ignorar al pródigo primo y, por si fuera poco, traicionar a tus colegas de cada mañana en aras de quedar con cualquier putilla que se manifestase en la pantalla de tu ordenador.
Permití que un murmullo de intriga se apoderara del auditorio antes de continuar con mi discurso.
- Ahora que has sido pisoteado por enésima vez bajo los tacones de una mujer, pues no es difícil adivinar que nadie haya acudido a esa cenita con velas que estabas dispuesto a pagar de tu bolsillo, te atreves a importunar nuestra selecta velada cual pedigüeño de cariños.
Los colegas rompieron en aplausos e incluso las damas se admiraron discretamente de mis soberbias palabras, que en mucho habían amedrentado al Monomierda y a Diegorda, quienes ahora correteaban en busca de refugio para divertimento general. Pero aun no era el tiempo de vanagloriarme, pues el urogallo contraatacaba con renovadas ínfulas.
- ¡En cuánto te equivocas primo que vas a recibir una lección! ¡Admira a mi futura esposa ya que nos hemos dignado a comparecer tan solo para que la conozcas!En ese momento algo vergonzante y que jamás se borrará de mi memoria ocurrió. Por la puerta asomó arrastrándose sobre ambos pinreles una criatura infrahumana a la que no podría dar forma ni con las más aborrecibles palabras. Atónitos los presentes, se hizo un silencio de acero que sólo conseguí romper esforzándome por recobrar el juicio.
- ¡Sosomán, como anfitrión de esta lujosa gala apelo a tu sensatez!
- No estoy preparado para perder a esos colegas por los que tanto he luchado en el día a día –dijo el hombre soso- Fuera de mi casa Gallos - concluyó.
- ¡Me contrapongo, es la mansión de Ascensio tu padre! Podemos estar.
Fue entonces cuando escuchamos un llanto proveniente del grotesco ser que mi exprimo hacía llamar su novia. De su gaznate brotaba un sonido semejante a las palabras que parecía dirigir a nuestras personas.
- ¡Joder!, ¿es que nadie se acuerda de mí?, soy la Culo Espanto. Quedé con Chema por Internet sin saber de quién se trataba, pero al encontrarnos creí que el niñito Jesús me enviaba una segunda oportunidad para vivir un romance contigo, Ángel, el amor de mi vida. Ahora comprendo por tu mueca de desprecio que no compartes mis sentimientos. Lo siento Chema, pudiste ser el canalla de mi corazón, tal vez en otra vida.
- No reseques tus lacrimales por mí, innumerables mujeres que en mucho te superan aguardan por Chema en los futuros venideros. Tengo un billete para Alemania, tierra donde he oído que cotizan alto los galanes y las hembras se disputan a los personajes españoles. Tenía ya planificado este viaje como despedida a mi vida de soltero. Ahora simbolizará el amanecer de un nuevo Chema, más complejo.Y así es como recuperé a mi verdadero primo y todos sacamos una valiosa lección de la vida: dos primos que se necesitan y se quieren nunca deben permanecer enfrentados, y el primo mayor tiene que proteger y dar ilustrados consejos al primo pequeño, para que los escuche y le haga caso.
El consejo rector científico, tras solucionar exitosamente la cuestión de los homosexuales, decidió abordar el controvertido y siempre polémico asunto de las personas con síndrome de down. Después de numerosas peticiones de asociaciones de padres de personas con esta deficiencia, que temían por el futuro de sus hijos una vez ellos desaparecieran, y tras evaluar la necesidad de seguir manteniendo los ingresos que la Confederación de Países Libres les había trasferido por anteriores investigaciones, sin los cuales tendrían que abandonar numerosas inversiones en sectores industriales diferentes.
Aprovecharon por una lado la reciente técnica fría de trasplantes, basada en los estudios realizados a las ranas orejudas del Canadá, que tras permanecer congeladas todo el invierno resucitan completamente, y por otro los resultados positivos que dicha técnica había experimentado en el transplante de cerebros de primates. Congelando el Bulbo raquídeo a la altura del foramen magnum y seccionando el filum terminal de la médula espinal conseguían, mediante regeneración celular hacer un trasplante limpio y rápido. Los individuos sanos que conseguirían para el trasplante serían presos emigrantes de las cárceles que el Gobierno de la Confederación había privatizado años antes. A estos sujetos baratos se les extraería el cerebro y sería reinsertado en un cuerpo de una persona con síndrome de down, curando así esta grave enfermedad.
“Haber trasladado el cerebro deficiente al cuerpo de un preso no hubiera solucionado la anomalía”, comentó el doctor Lord Onegan presidente del consejo Rector, concluyendo que los padres serian verdaderamente felices cuando descubrieran en sus hijos nuevas habilidades intelectuales, por lo que estarían dispuestos a invertir todo el dinero que fuera posible, y no por tener a un subnormal en el cuerpo de un sudaca.
El Proyecto Nuevo Amanecer comenzó con una estruendosa campaña de maketing. Era imposible no ver un cartel tipo neosovietico en el que aparecía un dibujo de un padre y una madre con un hijo deficiente con rasgos estilizados, mirando hacía el frente en tonos anaranjados.
Lord Onegan, aconsejado por su malvado secretario, Sinkini Kanato, decidió no dar detalles del proyecto ni de la técnica, prometiendo ser asépticos y solucionar este problema que afecta a todas las razas humanas. Dio su palabra de que ellos no iban a tratar a esas personas como cobayas de un experimente, que eran seres humanos y que por lo tanto iniciarían de manera simultánea los trasplantes en 300 hospitales del planeta, continuando todos los días hasta completar el proyecto.
Los padres en masa se inscribían, incluso hubo algunas solicitudes de progenitores con hijos con problemas de introversión, que alegaban querer tener hijos que fueran sus amigos, con los que poder jugar al padel o al golf. Otros padres pusieron en serios apuros al Consejo Rector al pedir que sus hijos completamente normales, pero de apariencia física mongoloide, fueran sometidos al proceso. La respuesta era siempre la misma “aunque comprendemos perfectamente sus razones para solicitar el tratamiento, el consejo rector científico se ve obligado a denegarle su solicitud, y le prometemos ponernos en contacto con ustedes si extendemos el procedimiento a este tipo de patologías”. Se dio publicidad a estos casos para que se viera que era el interés científico el que movía al Consejo y no el económico.
Los ingresos de padres y de gobiernos de la confederación superaron a anteriores investigaciones. El consejo rector y sus inversiones volvían a estar salvados. Los padres despedían a sus hijos diciéndoles “lo hacemos por tu bien, muy pronto te curarás, no tienes nada que temer”, media hora antes de que su cerebro acabara en una papelera.
Dos meses después de la intervención quirúrgica los individuos sometidos eran entregados a sus padres. Ellos no se acostumbraban a su nuevo cuerpo, y mostraban rechazo además de aptitudes autodestructivas. Pero lo que no toleraron los padres fue que al haberse utilizado emigrantes, condición que desconocían, mostraban dificultades para el habla y acentos extraños, por lo que los padres no notaron mejoría alguna, convirtiéndose el proyecto en un fracaso.
Lord Onegan, con el objetivo de salvar su prestigio como presidente del Consejo Rector, exigió que volvieran a instalar los cerebros anteriores a los deficientes, pero ya era demasiado tarde, Sinkini Kanato había comercializado la grasa de los cerebros de estos, de excelente calidad para la industria del jabonado, en vez de congelarlos, con lo que obtuvo capital suficiente para comprar las voluntades de los suficientes miembros del consejo, con los que convertirse en presidente tras la inevitable dimisión de Lord Onegan.